Instituto de Medicina y Cardiología Hospital Universitario Dexeus

Archivo mensual: 2013 marzo

Doble antiagregación (aspirina y clopidogrel) luego de una angioplastia.

Tras la implantación y extensión en el uso de los stents farmacoactivos, la duración óptima de la doble antiagregación tras la revascularización queda todavía por definir. Las guías americanas amplían este tiempo a, al menos, 12 meses tras la implantación de un stent farmacoactivo; sin embargo, las guías europeas limitan este intervalo a entre 6 y 12 meses.

Para establecer cuál es la mejor pauta,se ha elaborado un metaanálisis sobre un total de 4 estudios randomizados, con análisis por intención de tratar, en los que se han implantado stents farmacoactivos y se ha administrado doble antiagregación. Se incluyó un grupo con 4.132 pacientes que llevaron la doble terapia durante una media de 16 meses (12-24 meses) y otro grupo de 4.099 pacientes (grupo control) en los que la doble terapia se pautó durante 6 meses (3-12 meses).

Al analizar los datos, se observó que no hubo diferencias entre los dos grupos en cuanto a los objetivos primarios, de muerte por cualquier causa, ni los secundarios infarto agudo de miocardio, trombosis del stent o ACV. Sin embargo, sí se vio que la tasa de hemorragias mayores fue mayor en el grupo que llevó la doble terapia de forma más prolongada.

De esta forma, los autores concluyen que la doble terapia antiagregante tras la implantación de stents farmacoactivos durante 6 meses ofrece los mismos beneficios que a 12 meses, pudiendo afectar esta última de forma negativa en el riesgo de hemorragia.

Fuente: Sociedad Española de Cardiología.

La radioterapia para el cáncer de mama, ¿aumenta el riesgo de cardiopatía isquémica?

Los ensayos aleatorizados han demostrado que la radioterapia para el cáncer de mama utilizada en etapas tempranas puede reducir las tasas de recurrencia y de muerte por cáncer. Sin embargo, la radioterapia también implica una cierta exposición incidental del corazón a la radiación ionizante que podría aumentar el riesgo de cardiopatía isquémica. Aunque los esquemas de tratamiento se han ido modificando, en la mayoría de las mujeres, el corazón sigue recibiendo una dosis de 1 a 5 Gy, y varios estudios han sugerido que la exposición a este nivel puede causar cardiopatía isquémica.

Para aclarar el efecto de la radiación ionizante sobre el desarrollo posterior de cardiopatía isquémica, se realizó un estudio poblacional de casos y controles en mujeres que recibieron radioterapia para el tratamiento del cáncer de mama. Se analizaron 2.168 mujeres que se sometieron a radioterapia para el cáncer de mama entre 1958 y 2001 en Suecia y Dinamarca, el estudio incluyó 963 mujeres con eventos coronarios mayores y 1.205 controles, seleccionados aleatoriamente entre la población elegible. La información de las pacientes se obtuvo de los registros hospitalarios. Para cada mujer, las dosis de radiación promedio sobre todo el corazón y sobre la arteria coronaria descendente anterior, se estimaron a partir de la tabla de radioterapia.

El promedio de dosis media sobre todo el corazón fue de 4,9 Gy (rango: 0,03 a 27,72). Las tasas de eventos coronarios mayores se incrementaron linealmente con la dosis media sobre el corazón en un 7,4% por Gy (IC 95% 2,9 a 14,5; p <0,001), sin umbral aparente. El aumento del riesgo comenzó en los primeros 5 años después de la radioterapia y continuó en la tercera década tras la misma. El aumento proporcional en la tasa de eventos coronarios por Gy fue similar en mujeres con y sin factores de riesgo cardiaco en el momento de la radioterapia.

Con estos datos los autores concluyen que la exposición del corazón a la radiación ionizante durante la radioterapia para el cáncer de mama aumenta la tasa posterior de la enfermedad isquémica del corazón. El aumento es proporcional a la dosis media sobre el corazón, comienza unos pocos años después de la exposición, y se prolonga durante al menos 20 años. Las mujeres con factores de riesgo cardiacos preexistentes tienen mayores aumentos absolutos en el riesgo de radioterapia que otras mujeres.

El cáncer de mama es el cáncer más común en las mujeres de todo el mundo, con más de 1 millón de nuevos diagnósticos cada año, y con tratamiento, la supervivencia global a los 5 años es de aproximadamente 90%, con la mayoría de pacientes recibiendo radioterapia como parte del tratamiento. Actualmente la dosis media de radiación en el corazón de la radioterapia para el cáncer de mama es alrededor de 1 o 2 Gy para el cáncer de la mama derecha. Para la enfermedad de la mama izquierda, las dosis son generalmente más altas, pero varían ampliamente. Estos resultados son relevantes, ya que permiten estimar el riesgo de cardiopatía isquémica secundaria en una mujer que recibe radioterapia por cáncer de mama. Dicho riesgo absoluto se debe balancear con la reducción absoluta en el riesgo de recurrencia o mortalidad por cáncer de mama que se logra con la radioterapia. Los porcentajes de aumento en el riesgo por cada unidad de aumento en la dosis media de radiación al corazón son similares para las mujeres con y sin factores de riesgo cardiacos preexistentes, por lo que el riesgo absoluto de cardiopatía isquémica con la radiación es mayor para las mujeres con factores de riesgo cardiacos preexistentes que para otras mujeres.

Fuente: Sociedad Española de Cardiología.